18/10/16

Colectivo detroit. Sangre

Sangre: Del lat. sanguis, -ĭnis. 

4. Líquido que se acumula en mis mejillas cada vez que me miras y que se revuelve cada vez que me tocas, causando una sensación de abejorros en el estómago. Traicionera, pues siempre me deja en evidencia ante ti, y algo romántica, porque adora moverse cada vez que estás a mi alrededor, como si gritara “haz algo”. De color rojo oscuro, como el pintalabios que uso cada vez que me siento guapa y el esmalte, que me pongo cuando tengo quince minutos para mí. También puede ser algo rosácea, como cuando te avisa de que te va a bajar la menstruación, y granate, como cuando estás en medio del proceso, con el mareo y los pinchazos visitándote. 

5. Lo que sale de mis dedos cada vez que me corto al releer una de esas cartas que jamás mandé, aunque siempre quisiera hacerlo.



Los diccionarios son herramientas de compañía del escritor, pero también podrían llegar a ser verdaderos enemigos si el escritor se dejase limitar por las restringidas acepciones de las palabras que se recogen en los diccionarios. El buen escritor, teniendo un conocimiento del significado y uso básicos de una palabra, es capaz de dotarla de todo lo necesario para navegar en contextos muy diferentes y adquirir todos las connotaciones necesarias para sobrevivir en el medio. 

El ejercicio de esta semana consiste en definir una palabra de uso cotidiano. Puedes optar por el formato que quieras ( definición-descripción, entrada de diccionario, transcripción oral de una explicación... ). Ademas, en esta ocasión hemos limitado el ejercicio a un máximo de 150 palabras. 

 La palabra seleccionada es sangre, ha sido la elegida por vosotros entre tres opciones salidas al azar de la obra que llevábamos en el bolso en ese momento. Atrévete a enriquecer su entrada de diccionario participando esta semana en el #ColectivoDetroit. ¿Cómo? 

1. Leer el “enunciado” del ejercicio.
2.Interpretar el “enunciado” del ejercicio libremente.
3. Escribir lo que te sugiera.
4. Publícalo en tu espacio.
5. Cuéntanoslo para que podamos enlazarte tanto en los comentarios como por las redes sociales.

11/10/16

Colectivo detroit: El beso

Te conocí hace unos años, entre canciones de folk e historias de amores perdidos, y juro que desde la primera vez que nuestras miradas se encontraron no he podido olvidarte. Aquella noche me invitaste a un par de copas y a unos cuantos bailes.Nos balanceábamos por la pista, sin saber muy bien dónde poner los pies, mientras nos sumergíamos en nuestro propio mundo, al cuál no volvimos hasta que nos reencontramos unas semanas después. Tú llevabas una pajarita marrón, que hacía juego con tu barba frondosa y corta, y yo un vestido naranja que hizo preguntarme si estábamos destinados a estar juntos, pues que combináramos no podía ser una absurda casualidad. Aquella noche, cuando mis pies dolían y tus piernas temblaban, salimos juntos del pub para tomar algo de aire... aunque lo que no sabíamos era que tomaríamos el del otro. 
Fuente
No pudimos resistirnos. En cuanto pisamos el suelo de fuera y el frío chocó contra nosotros, me abrazaste y buscaste mi boca, como si algo invisible te atrajera hasta ella. Nos movimos lentamente, fundidos el uno en el otro, y acabé con la espalda pegada a una pared, con mi moño aplastado y el pintalabios esparciéndose por mi cara,convirtiéndose en una sombra rojiza y rosa, que combinaba con tu sonrojo.
Nos despegamos unos instantes. Tú me susurraste que hacía tiempo que nadie te hacía sentir así y que me besarías durante horas. Yo te susurré que nunca había tenido tantas mariposas en el estómago, que adoraba el toque de tu barba y que te besaría toda la eternidad. Nuestros labios volvieron a juntarse, las lenguas volvieron a una batalla que ninguna quería ganar y las horas siguieron pasando. 
La música folk se oía cada vez que alguien salía a fumar, y yo sentía que aquella era nuestra banda sonora. Sentía que estaban metida en una de esas escenas de película, donde los protagonistas se besan hasta que sus labios se desgastan, suena una canción de fondo y los fuegos artificiales se precipitan hacia el cielo, como si celebraran aquello. 
Mis fuegos artificiales estaban en mi estómago, explotando cada vez que me mordías el labio y me acariciabas la mejilla. Los tuyos me dijiste que estaban en cada momento que te acariciaba el pelo y te apretaba contra mí, como si temiera que algo nos separara. 
Nunca me había besado con un desconocido, y menos perdiendo la noción del tiempo, pero sentía que te conocía de antes, tal vez de alguna otra vida. Tú y yo sabíamos que no era algo de una noche, ni de un instante, que era algo más y que podría durar una vida o dos. 
Cada cierto tiempo vuelvo a ese momento, cierro los ojos y me imagino que aún estamos besándonos contra aquella pared, aquel día frío y gris de invierno, siento tu calor y la barba raspándome mis mejillas, tus grandes manos acariciándome la espalda y tu aliento mentolado contra mi cuello cada vez que te separabas para respirar...

Playlist del relato: https://open.spotify.com/user/1156983243/playlist/3EiYpbTyDGoyzQTes2Jzz6
La música es un elemento que puede resultar muy útil durante el proceso creativo. Muchas veces, para mejorar la concentración, he empleado música. En ocasiones me ha ayudado a alcanzar "el ambiente", o el ritmo, que un texto en particular requería. Sin embargo, nunca he hecho lo siguiente:

El ejercicio de esta semana consiste en escoger de 3 a 5 canciones sin pensarlo mucho. Elegir el orden de reproducción que más nos gusta, o atrevernos con el aleatorio. Coger papel y boli, o abrir el archivo de Word. Cuando le deis al PLAY, empieza vuestro proceso de escritura. Y acaba en cuanto se acaben las canciones que habéis escogido. ¿De qué vais a escribir, os va a dar tiempo a cerrar el texto, o quedará inacabado? Eso lo descubriréis una vez finalizado el ejercicio. El único requisito esta vez, como durante el ejercicio del trayecto: el tiempo de escritura se acaba cuando la música deje de sonar.
Instrucciones:




1. Leer el “enunciado” del ejercicio.

2.Interpretar el “enunciado” del ejercicio libremente.

3. Escribir lo que te sugiera. Pero con música de fondo.

4. Publícalo en tu espacio.

5. Cuéntanoslo para que podamos enlazarte tanto en los comentarios como por las redes sociales.

6. No olvides usar el hashtag #ColectivoDetroit, y disfrutar la participación al máximo.
Relatos:

9/8/16

Colectivo Detroit: Instrucciones para pintarse los labios de rojo

Lo primero es conseguir una barra de labios roja así que vete a tu tienda de cosméticos favorita y ve directa a la sección de los pintalabios. Cuando llegues, prueba en tu mano todos los que te llamen la atención, el color no es el mismo en todas las pieles, y quédate con el que más te guste, cuanto más rojo es mejor.Lo sé, ahora tienes la mano manchada de un montón de tonos pero que no te dé vergüenza.

Ahora es importante que te hagas con un espejo, no hace falta que sea grande, lo justo para verte los labios. Si tienes la necesidad inmediata de usar esa barra que te has comprado, ve al primer bar que veas y usa su baño para pintárte los labios. 

No tengas miedo de salirte de los labios. Píntalos con gusto, con alegría. Píntalos, sobre todo, sin ningún tipo de complejo. Da igual que si tienes los dientes blancos como las perlas, o algo amarillentos. No importa. Lo único que importa es que te sientas a gusto contigo misma y con tus labios rojos, tan rojos como los de los años cincuenta.


Marietta Gargatagli dice que no hay que tener pudor si queremos intentar imitar a los grandes. De hecho, lo recomienda como ejercicio literario. Para aprender a escribir, se puede empezar imitando. Acto seguido nos decía: "ahora escriban como Borges". 

Muy lejos de conseguir los objetivos de la "Garga" como la llamamos con cariño, el ejercicio de hoy consistía en proporcionar a nuestros lectores una serie de instrucciones, un poco como las inolvidables instrucciones de los Cronopios de Cortázar. Instrucciones o manual de uso de un objeto, de una persona, de un sentimiento, instrucciones para llevar a cabo acciones más o menos cotidianas, para hacer bien, o para hacer mal. 
Otros:


No dudéis en comentar y difundir el reto de esta semana, pero, sobre todo, atreveos a participar. Instrucciones para participar: 

1. Leer el "enunciado" del ejercicio. 
2. Interpretar el "enunciado" del ejercicio libremente. 
3. Escribir lo que te sugiera. 
4. Publícalo en tu espacio. 
5. Cuéntanoslo para que podamos enlazarte tanto en los comentarios como por las redes sociales.
6. No olvides que ya eres parte de #Detroit y vuelve a visitarnos el próximo martes.

16/6/16

1. Escribe sobre un sueño o pesadilla que hayas tenido esta semana

Tú. Yo. Estábamos en una tienda de golosinas, de esas enormes que hay antes de entrar al cine. Nos acompañaba más gente, no recuerdo bien quiénes, pero ellos habían entrado ya mientras nos decían que nos diéramos prisa. Tampoco recuerdo qué película íbamos a ver. Pero sí que tengo una clara imagen de ti, con tu pelo rosa, metiéndome prisa para que comprara de una vez las gominolas. Había de todo, nunca había visto tantas y, aunque no soy mucho de esa clase de dulces, algo que tú seguramente no sabías, me cogí cosas de chocolate, ositos, regaliz negro y un montón de cosas más. Llevaba la bolsa llena y tú seguías metiéndome prisa porque la película iba a empezar. «Date prisa, corre, ¡paga de una vez!» me decías mientras pagabas unas cuantas ranas de chocolate. Me cogiste del brazo para obligarme a avanzar, y, mientras nos acercábamos a la entrada, ibas desapareciendo y te evaporabas poco a poco hasta que me quedé sola. Y todo pasó en unos segundos.

Cuando abrí los ojos pensé en contártelo, en hablarte de este sueño que había tenido. Pero no podía. No puedo. No podré. Nunca. Porque moriste un lluvioso día de febrero.